El derrochador y la golondrina


Una persona derrochadora habiendo consumido todo su patrimonio, sólo le quedaba un  abrigo grueso que le protegía del frío.

Sin reconocer la lección de la vida,  este hombre vio a una golondrina que se había adelantado a la estación y creyendo que llegaba la primavera pensó  que  no necesitaría más del abrigo y lo vendió para conseguir dinero. 
Pero el mal tiempo volvió y el aire vino muy frío.

Entonces, mientras caminaba, encontró a la golondrina sobre la calle muerta por el frío y dijo:

- ¡Desgraciada! Con tu equivocación nos has dañado a los dos al mismo tiempo.

Se previsor, una acción efectuada en tiempo inadecuado, puede ser desastrosa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario