La rana bromista y el raton


Un afable ratón hizo amistad con una bromista rana. La rana, con su carácter burlesco, convenció al ratón para atar su pata a la anca.

Pasearon juntos primero por tierra para comer trigo y luego se acercaron a la orilla del pantano. De repente, de un brinco, la rana arrastró hasta el fondo al ratón, mientras croaba y reia alegremente.

El pobre ratón se ahogó, quedando a flote atado a la anca de la rana. Los observó un águila que por volaba  por las cercanías y apresó al ratón con sus garras, arrastrando con él a la rana encadenada, quien también sirvió de cena al águila.

Toda maldad, puede volverse en contra de quien la realiza.


El general de los ratones


En la gran guerra entre los ratones y las comadrejas. Los ratones, que siempre eran vencidos nombraron unos nuevos generales, pues creían que era  a causa de ello por lo que perdían las batallas.

Estos nuevos jefes recién electos, queriendo diferenciarse de los soldados rasos, se hicieron un casco con cuernos y se lo sujetaron fuertemente.

En la siguiente gran batalla, y como siempre, el ejército de los ratones salió derrotado. Entonces todos los ratones huyeron a sus agujeros, y los jefes, no pudiendo entrar a causa de sus cuernos, fueron apresados y devorados.

No te vanaglories cuando logres un puesto importante, pues la responsabilidad es más significativa que la apariencia.


El gato y los ratones


Una casa estaba completamente inundada de ratones, al conocer el hecho  un gato glotón  se dirigió a ella y poco a poco fue devorando a los ratones sin piedad.

Estos viendo que eran cazadas sin problemas, decidieron refugiarse en sus agujeros.

El gato al no poder alcanzarlos, se le ocurrió una trampa para que salieran. Subió a lo alto de una viga del techo de la casa y se colgó  de ella imitandose como si estuviera muerto.

Uno de las ratones se asomó, lo vio y le dijo: - ¡Señor gato, aunque fueras un saco de quesos, no me acercaría a ti!

Estate siempre atento, porque los malos si no pueden hacer daño directamente, siempre buscan el engaño y el truco.


La lima y la vibora


Una víbora entró en un de taller de herrero para pedir limosna a las herramientas. Tras recorrer la zona de trabajo, todas las herramientas habían aportado algo, y le habló a la lima para terminar suplicándole que fuera generosa.

La lima le respondió, - ¡Bien confundida  estás si piensas que te daré algo. Yo que tengo la costumbre, no de dar, sino de tomar algo de todos!

Dificil es conseguir algo de quien vive sacando algo a los demás.


La vibora sobre el espino


Arrastraba la corriente de un río a una víbora enroscada
en una maraña de espinas.

La vieron pasar unos animales  que descansaban en la orilla y uno dijo:

- ¡Para tal clase de barco, tal capitán!

Las personas malas siempre se relacionan con situaciones y objetos perversos.
 

Los bueyes cansados del carromato


Un par de bueyes tiraban de un pesado carromato cuyas ruedas y  eje chirriaba ruidosamente. Cansados de este ruido, los bueyes se volvieron al carremato y le comentaron:

- Oye compañero carromato --, somos nosotros quienes llevamos la pesada carga. ¿Por qué te quejas tanto?

Durante la vida encontrarás a muchas personas que se fingen cansados de ver trabajar a otros.