El perro orgulloso

Había un perro muy arisco que tenia la costumbre de morder sin razón. Así que su amo le ató una pequeña campanilla para advertir a la gente de su presencia cercana.

Y el perro, con altaneria se fue la plaza pública a presumir para que lo vieran.

Al verlo,  una sabia y vieja perra,  le dijo:

- ¿ De qué presumes señor perro? Si vistes esa campanilla por tus grandes virtudes, sino para anunciar
tu maldad oculta.

Los halagos que se hacen a sí mismos los presumidos, sólo muestran sus mayores defectos.




El perro que confundió a la liebre

Un perro de caza atrapó un día a una liebre, y a ratos la mordía y a ratos le lamía el hocico. Cansada la liebre de esa cambiante actitud le dijo:

- ¡Deja ya de morderme o de besarme, para saber yo si eres mi amigo o si eres mi enemigo!

Sé siempre consistente en tus principios.
 
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El perro glotón

Un perro glotón le gustaba mucho comer  huevos, al ver una almeja, no lo pensó dos veces, y creyendo que se trataba de un huevo, se la tragó inmediatamente. Desgarradas luego sus entrañas, se sintió muy mal comprendiendo que no era un huevo  se dijo:

- Bien merecido lo tengo, por querer comer tanto y ver que todo lo redondo son huevos.

Nunca tomes un asunto a la ligera sin antes reflexionar, así será difícil que entres en problemas.

 

El gallo, el perro y la zorro

Un perro y un gallo muy amigos se unieron para recorrer el mundo.  Al caer una de las noches en su viaje, el gallo subió a unas ramas  y el perro se acostó al pie del mismo arbol.

Al alba, el gallo cantó como era su costumbre.

Un astuto  zorro, con hambre, oyó el canto y corrió hacia el lugar.  Rogó al gallo que bajara, pues deseaba felicitar a la mejor voz que había escuchado.

El gallo le contestó que encantando pero primero tenía que despertar a su otro seguidor que estaba durmiendo al pie del árbol para que los dos lo escucharan al mismo tiempo.

El perro al despertar y comprender lo que realmente buscaba el zorro saltó encima de ella y la hizo huir dejandola mal herida.

Es una inteligente actitud al encontrar un enemigo poderoso encaminarlo a que busque a otros más fuertes que nosotros.


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El perro rico

Desde que era un cachorro un perro había sido muy bien alimentado y enseñado para luchar contra las fieras.

Cierto día se acercaron a la casa que cuidaba varias fuertes animales, el perro consiguió soltarse y correr en la dirección contraria en la que venían. Otros perros que estaban por lo alrededores cuando lo vieron, le preguntaron:

¿Con lo fuerte y preparados que estas por qué corres de este modo?

El perro les contesto, vivo muy bien en la abundancia, sin hambres, pero siempre estoy cerca mi muerte combatiendo osos, lobos y leones, y ya me he cansado.

Entonces los otros canes comentaron:

- Nuestra vida es en verdad pobre y con hambre, pero más feliz, sin tener que pensar en combatir con poderosos rivales.

Los grandes beneficios, siempre van junto a grandes riesgos.