El perro atrevido

Un atrevido perro de caza se encontró con un león y partió en su  persecución.

Pero el león cansado se volvió y le rugió, y el perro, todo atemorizado, retrocedió rápidamente.

Un zorro que pasaba por allí lo vio y le dijo:

- ¡ Perro infeliz! ¡ Primero perseguías al león y ya ni siquiera soportas sus rugidos!

Cuando inicies  una empresa, debes estar preparado a afrontar imprevistos que no te imaginabas.

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El perro glotón y la almeja

Un perro glotón le gustaba mucho comer  huevos, al ver una almeja, no lo pensó dos veces, y creyendo que se trataba de un huevo, se la tragó inmediatamente. Desgarradas luego sus entrañas, se sintió muy mal comprendiendo que no era un huevo y se dijo:

- Bien merecido lo tengo, por querer comer tanto y ver que todo lo redondo son huevos.

Nunca tomes un asunto a la ligera sin antes reflexionar, así será difícil que entres en problemas.

El perro que mordio al aldeano

Un  perro mordió a un aldeano, y éste corría por todos lados buscando quien le sanara.

Un vecino le dijo que mojara un pedazo de pan con la sangre de su herida y se lo arrojase al perro que lo mordió.

Pero el hombre herido respondió:


-      ¡Si así premiara al perro, todos los perros del pueblo vendrían a morderme!

Grave error es halagar la maldad, pues la incitas a hacer más daño todavía.


Los perros con hambre

Unos perros con hambre vieron unos trozos de carne en el fondo de un pantano, como no sabían nadar decidieron tomarlas bebiéndose toda el agua.

Tanto bebieron y bebieron que al final reventaron.

Elige bien los caminos a tu objetivo, pues pueden no ser lo más seguros

La fabula de los perros

Un hombre usaba a dos perros, el primero era para cazar y el otro para cuidar su casa.

Cuando  iba con el de caza, y si cogía alguna presa, al volver, el amo le regalaba un pedazo al perro guardián.

No contento el perro de caza por esta acción del cazador, lanzó a su compañero algunos reproches: que sólo era él quien salía y sufría en todo momento, mientras que el otro perro, el guardian, sin hacer nada, disfrutaba del trabajo del perro cazador en el bosque.

El perro guardián le contestó:

- ¡ No es a mí a quien debes de reclamar, sino al amo, ya que en lugar de mostrarme las técnicas de la caza como a tí, me ha enseñado a vivir tranquilamente del trabajo de otro!

Pide a tus mayores que te enseñen sus habilidades y conocimientos para buscar tu futuro sustento.

La rana medico y el zorro

Un día una rana vociferaba desde su charca en medio del bosque:

- ¡Soy médico y conozco los remedios para  cualquier enfermedad!

La oyó una zorra y le contestó:

- ¿Cómo osas a anunciarte como médico para ayudar a los demás, cuando tú misma cojeas y no te sabes curar?

Nunca pregones lo que no puedes ser sin demostrarlo con el ejemplo.

Las rana del camino y la del pantano

Dos ranas eran felices, una viviendo en una charcha junto a un camino y otra alejada en el bosque dentro de un profundo pantano.

La rana del pantano recomendaba a la del camino que se fuera a vivir junto a ella que estaría más segura.

Pero la rana del camino desistía pues estaba acostumbrada a este lugar y le era muy difícil cambiar, aunque supiera que el pantano sería mejor que en la vía.

Cierto día una gran carreta paso por el camino y aplastó a la pobre rana que vivía junto al camino.

Si puedes mejorar, no te resistas.


Las ranas y el pantano seco

Existía un bonito pantano en el cual residían dos ranas, pero al llegar el verano sus aguas se secaron y las ranas tuvieron que abandonar el lugar.

En su búsqueda encontraron un profundo pozo de limpia y frescas aguas, y una de ellas dijo vamos  a poner nuestra morada en el pozo.

A lo cual la otra respondió, y se seca como saldremos de él para buscar otro lugar con agua.

Cuando vayas a realizar una acción, ten en cuenta las consecuencias de ella.

El oso y el leon que no querian compartir

De caza un león y un oso encontraron al mismo tiempo a un pequeño cervatillo y se dispusieron a combatir a ver cual de los dos se quedaba con la presa.

Una astuta zorra que por allí pasaba, viéndolos muy cansados por la lucha, corrió se apoderó del cervatillo y huyó sin encontrar resistencia.

El oso como el león, agotados y sin fuerzas para levantarse se dijeron:

¡Tanto esfuerzo y tanta lucha  para que todo se lo quedara para la zorra!

Por no querer compartir, podemos quedarnos sin nada.


La zorra y el leon enfermo

Un viejo y enfermo león como  ya no poseía la fuerza de la juventud  decidió usar  la astucia para conseguir sus presas. Para ello se metió en una cueva y se tendió en el suelo, gimiendo y fingiendo que estaba enfermo. Así, cuando los otros animales pasaban para visitarle, los atrapaba sin piedad  para su comida.

Habían sido cazados muchos animales, cuando la zorra, adivinando cuál era su engaño, se acercó también y deteniéndose a prudente distancia de la cueva, preguntó al león cómo le iba con su salud.

- Yo entraría - comentó la zorra - si no viera que todas las huellas entran, pero no hay ninguna que llegara a salir.

Debes prestar atención, mantenerte alerta y atento en todo momento para evitar los peligros


Fabula de la zorra y la leona

Reprochaba una zorra a una leona el hecho de que siempre sólo pariese a un cachorro.

Y le respondió la leona:

- Efectivamente, uno solo, tienes razón, un rey león cada vez.

Es más importante la calidad que la cantidad


El engaño de la zorra a la liebre

Le pregunto una  liebre a una zorra:

- ¿Podrías decirme si es verdad que tienes muchas ganancias, y por qué te llaman la "ganadora"?

- La zorra le constestó - te invito a cenar conmigo y te lo explico.

Aceptó la liebre deseosa de conocer su secreto y la siguió; pero al llegar a casa de doña zorra vio que no había más cena que la misma liebre.


Entonces dijo la liebre:


- ¡Ahora comprendo  de donde viene tu nombre: no es de tus trabajos, sino de tus engaños!


No le pidas lecciones a los truhanes, pues será la victima de sus artimañas.
  

La zorra en la guerra de aguilas y liebres


Hubo un tiempo en que las águilas declararon la guerra las liebres.

Fueron entonces éstas a pedirle ayuda a las zorras. Pero ellas les contestaron:

- Las hubiéramos ayudado si no supiéramos quienes son ustedes y si tampoco supiéramos contra quienes luchan.

Al unirte a un bando, se consciente de la capacidad de los adversarios.