Fabula del lobo y el pastor

Durante unos días un lobo acompañaba a un pastor y su rebaño de ovejas.  Al principio el pastor lo temía y tenía precaución con él dado que el lobo era enemigo para el.

Pasaron muchos días y el lobo  seguía acompañando al grupo pero en ningún momento intentó hacer daño alguno, lo que le hizo pensar al pastor que tenía un pero guardián  amigo.

Un día el pastor tuvo la necesidad de acudir al pueblo, dejó sus ovejas con confianza al lado del lobo y se fue.

La fiera vio que era su momento y atacó a todo el ganado comiéndose gran parte del rebaño.

A su  regreso el pastor se encontró con lo ocurrido y exclamo:
Lo merezco pues como he podido confiarles las ovejas a un lobo.

Nunca dejes tus valores al alcance de los codiciosos, por desinteresados que parezcan.



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